Última jornada. Nos jugamos el ascenso. Llueve, el campo esta embarrado y las fuerzas se agotan. En mis pies unas Lotto Stadio, y veinte minutos para conseguir darle la vuelta al marcador. No lo logramos; empate y al año que viene seguiremos en la segunda regional.

La Lotto Stadio es una de mis cuatro grandes. Jornada tras jornada y en función del terreno de juego, hago uso de alguno de mis talismanes. Este es mi segundo par, el primero lo compré hace más de 12 años. En concreto me las regalo mi padre tras fichar por el Mercantil CD. Por áquel entonces erán unas de las botas de moda. En italia jugadores de la talla de Albertini o los holandeses Rijkaard y Gullit las empleaban en aquel Milán todopoderoso plagado de estrellas. En el mundial del 94 fué donde la Stadio logró mayor presencia. Jugadpres de renombre como Gica Hagi "El Maradona de los Cárpatos", maravillaban al mundo con sus destellos verdes.Más tarde, Davor Suker se convirtió en embajador mundial de Lotto, goleando en España, Inglaterra y fuese donde fuese con su selección croata.

La Stadio pertenece a las cuatro grandes, y también pertenece al club de la piel de canguro. La calidad de su piel es su máxima valedora, y la convierte en una bota de alta calidad. El dibujo curvado del empeine y la lengüeta ajustada, hacen que el disparo sea siempre óptimo sin encontrarnos con sorpresas. Aunque el color más exitoso, y que más fama le ha dado, es el verde, la Stadio se vende en otras combinaciones de colores. Si bien es cierto, en la actualidad son otras versiones más modernas las que se pueden encontrar; la Vento o la 90 SG por ejemplo.

Como en el caso de las King o las Speciali, es en los campos modestos, en los jugadores amateurs, donde es más fácil encontrar unas Stadio. De todos modos si os fijáis en los jugadores profesionales, no descartéis el encontraos con un reflejo verde que golpea al balón. No lo dudéis, se trata de unas Lotto Stadio.







