
Jason Markk ha hecho mucho ruido últimamente por el lanzamiento de un producto que él denomina como el limpiador de zapas definitivo. Un jabón y un cepillo especialmente producido para limpiar zapas sin que se cargue ningún material ni destiña ningún color. En este artículo vamos a hacer una prueba para comprobar si es tan bueno como ellos dicen.
Las zapas que vamos a utilizar son unas Nike 6.0 con un año de antigüedad a las que he dado mucho uso y, siendo sinceros, he cuidado poco. Son unas zapas realmente duras, realizadas en cuero y piel vuelta con una legüeta en lona y un refuerzo de plástico en el talón, esta mezcla de materiales nos va a servir para hacernos una idea de cómo funciona el limpiador Jason Markk.
Aquí tenéis las fotos del “antes”. La suela muy sucia, con restos de barro y suciedad incrustada, los laterales bastante manchados y un tinte de vaquero en el talón. La lengüeta tampoco estaba muy limpia y la piel vuelta, a pesar de que no se vea mucho en las fotos, tenía suciedad de sobra…



Una vez quitamos los cordones para lavarlos a parte (dedicaré otro artículo dentro de poco a este tema), vamos a echar un vistazo a la caja del jabón, muy bien presentada, como si fuera una caja de zapatilla está compuesta por un cepillo con su logo y una generosa botella de jabón de color morado que huele bastante bien.
Las instrucciones son muy sencillas, echar agua en un pequeño recipiente, poner un chorrito del jabón y removerlo con el cepillo. Para saber la cantidad de producto que hay que echar, lo recomendable es hacer una prueba con el cepillo mojado sobre la zapa, si sale bastante espuma es más que suficiente. Yo he limpiado unos 6 pares de zapas y no he gastado ni el 10% de la botella, es un poco caro pero cunde mucho.

Cogiendo la zapa por dentro con una mano, frotamos toda la parte exterior con el cepillo mojado en jabón y agua. Las zonas de la puntera y talón son las más complicadas por lo que hay frotar bastante más que en el cuero o la piel. Seguimos dándole hasta que la suecidad haya desaparecido y lo secamos con un trapo para quitar la espuma que sobra. Después sólo hay que dejarlas secar al aire y esperar un poco para ver los resultados en seco.
Aquí tenéis como han quedado mis 6.0, lógicamente no están como nuevas pero sí que puedo decir que han quedado muy limpias para haber usado sólo un jabón y un cepillo. Las partes que peor han quedado han sido la goma de la puntera, que tenía mucha suciedad incrustada, y la lengüeta de lona, donde era más difícil frotar debido a la textura.



He hecho alguna otra prueba con charol y los resultados han sido muy buenos. Con ante también funciona bien aunque no hay que frotar demasiado fuerte o podemos marcar la piel.
En general, la solución de Jason Markk es un producto que funciona realmente bien y que nos va a dejar las zapas muy limpias, el cuero en especial. Si no queréis volveros locos comprando mil productos, es una gran elección.
Ahora mismo está a la venta en Overkill por 25€ más gastos de envío.
Web oficial de Jason Markk







